susurros en el olvido

Monday, October 17, 2005

El tiempo fue tiempo


Hoy es cuando la hora se alarga en los relojes
Cuando el tiempo parece detenerse, y sin embargo arrasa nuestro ímpetu
desde su quietud, desde su abstracción, desde sus efectividad
porque no pisa sin dejar huellas
no bebe sin dejar el cántaro vacío, no para sin ser definitivo.
Que no daría para que existiera el método de quebrantar la eficiencia del tiempo,
ese músculo que al contraerse y extenderse con cada avance del segundero
comienza y termina una pequeña nueva era
y todas las comienza
y todas las termina.
Hacerlo de tal modo que el pequeño motor de las acciones del alma
se redujera, aflojara el paso y nos diera el el gusto;
nos dejara extender hacia lo infinito aquél momento
arrebatárselos de su bolsa devoradora
impregnarnos de aquellos valiosos segundos, miles de ellos
en que nos miramos y no dijimos
en que dijimos sin tener que mirarnos.
Ojalá el tiempo se detuviera a descansar bajo la sombra del árbol
donde germinan nuestros momentos
se sentara y nos dejara disfrutar en paz de nuestro tiempo
Ojalá se pudiera apretar ese botón de pausa
vetado en los relojes físicos, y mantener al tiempo en trance
hasta haber bebido la última gota de felicidad de las frutas que crecen del árbol
bajo cuya sombra dormita el tiempo
Quizás yo debiese aprender que lo valioso de un momento es que fue,
y no es,
y no será,
es que se limita a ocurrir y poner su firma cristalizante
mientras se contrae y se estira, y sigue marchando..
debería aprender que el tiempo no se detiene a descansar
bajo la sombra de ningún árbol de este bosque de espacios
donde en cada rama se izan períodos que deseamos guardar
incontables árboles con incontables ramas
con aún más incontables recuerdos..
En ese caso he de aprender a colgar en el árbol todos los frutos de nuestra amistad
pequeñas multidudes de recuerdos
cantidades etéreas de segundos encerrados en vainas transparentes
cápsulas infinitas
de tiempos que concurren hacia un mismo tronco..
He de saber cómo cuidarlos, organizarlos
para hacer menos implacable el paso del tiempo
para fatigar de algún modo ese múculo incansable, infalible
para acortar la hora de los relojes
cuando espere verte de nuevo
a ver si me regalas una nueva rama para mi árbol de recuerdos
a ver si hacemos eterno el abrazo
perpetuo el sonido de la palabra
que el lazo que nos une sea perenne
imperecedero, infinito
para que los relojes sean testigos de que supimos
como vencer su inflexibilidad
y que fuimos felices
y que el tiempo fue tiempo.

2 Comments:

At 6:27 PM, Blogger Galatea said...

Tu texto es muy hermoso.
Tienes razón, el tiempo va siempre hacia adelante, sin embargo, existe una forma de desafiar al tiempo, ésta es desde la escritura. En ella puedes retroceder, avanzar, quedarte quieto, retomar lo que un día dejaste, comenzar de nuevo, estampar los momentos.
Es verdad que no es real, pero podría serlo.

Saludos

 
At 5:45 AM, Blogger isilcalo said...

Definitivamente desde que el hombre concibió la abstracción del tiempo, éste se ha convertido en el esqueleto de su sociedad.
El papel sustrae tus sentidos, y sólo percibes las emociones desde dentro hacia adentro.. por eso la literatura es tan propia del alma.

 

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