Máscaras

He aquí un extracto de una idea que surgió como compromiso afectivo y terminó como buen material plasmado en el desarrollo siguiente, los agradecimientos por el planteamiento a Daniela Durand:
"Porque eres vacía, porque eres piedra inerte y mirada oblicua. Eres rostro y persona confusa, agazapada en la oscuridad de la muerte. Desde tiempos remotos la alegoría del mutismo. Semilla de júbilo en vaina de amargura y rápidas lágrimas opacas en cortinas nubosas. Razón tenía Nietzsche cuando pensó la máscara y se pensó en la máscara, hundiendo el escalpelo en su tiempo, sacando cuidadosamente una delgada máscara detrás de la otra, y negándose a hallar la piel última, verdadera y definitiva, creyendo que no hay última piel definitiva, gritando que sólo tenemos máscaras. Nos ponemos la máscara, y salimos a escena, una vez más. Te busco en mi memoria, te sigo entre la multitud y te encuentro detrás de cada abrazo fingiendo el arrepentimiento, estrechando manos que no sospechan de tu mala fe. Me topo contigo en el silencio macilento de un atardecer de otoño, entre las hojas, disimulando con melancolía amarillenta al sol tras una caricia. Te veo en cada persona remota, en cada gesto sospechoso, en cada mirada cómplice. ¿No soy acaso yo una iteración tuya y tu un reflejo torcido de mí?
Por eso cuando paso junto a ella, montada en la cara de los transeúntes anónimos, en ese momento me guiña un ojo a boca de jarro… y entonces se que lo que veo no son risas alegres, ni pupilas enardecidas de cólera, sino el cruel resultado de la manipulación tácita de una máscara universal. Y sabré que no es tierra lo que piso y que no es aire lo que respiro, sino resquicios de emociones sintéticas y conciencias dormidas.
Pero la veo en cada rostro murmullando rencores.. la odio!! Le borraré los ojos con los párpados mustios, no le creeré nada, y me estaré mintiendo una vez más.
Porque sé que en el momento en que me decida a salir de aquí, y entrar en ese salón, caminar por esa calle, tristemente pondré mi mano dentro de mi bolsillo, empuñaré mis mentiras y me cubriré la cara de dientes y ojos, de guiños y lágrimas forzadas, y caminaré por las avenidas gélidas dejando en cada paso un palmo de mi vida, hasta diluirme por completo en el cemento y el vaho vespertino. Hasta que lo único que quede de mi ser sea una triste máscara.. mirando al infinito."
